Eremo de San Valentino
La visita al eremo de San Valentino es una etapa obligatoria para quien se para algunos días y tiene ganas de pasear...es un recorrido fácil pero con panoramas inolvidables sobre el Garda y sobre el Monte Baldo.El eremo es una blanca iglesita (siglo XVII), edificada por un voto de los sobrevivientes de la pestilencia que diezmó las poblaciones gardesanas en 1630, fue recientemente restaurada y fue exaltada su simplicidad y esencialidad.
Cómo alcanzarlo:
Punto de salida es Sasso; desde el centro del pueblo el sendero 30, al comienzo un camino de herradura, sube hasta aproximadamente 780 metros de cuota, con inclinaciones incluso ásperas, para luejo bajar a los 715 metros del eremo de San Valentino.
Fascinosa es la bajada entre las rocas de un canyon inmerso en los bosques de las cuestas del monte Comer.
Llegados al eremo una merecida siesta para admirar el panorama sobre el Garda y el monte Baldo…
y entrar en la iglesita siempre abierta.
El itinerario de regreso es como el de ida.
Parque Alto garda
En el territorio del Parque se distinguen dos diferentes realidades territoriales de grande valencia naturalística y paisajística. La Ribera del Garda con sus características climáticas y vegetacionales de huella mediterránea y el interior montano que roza los dos mil metros de cuota.
La franja costera del parque representa uno de los ambientes naturalísticos-turísticos italianos más conocidos y apreciados a nivel internacional.
En las zonas colinales y montañas distribuidas sobre todos los nueve ayuntamientos del parque, menos frecuentadas por el turismo de masa, se desenvuelve un articulado retículo de carreteras forestales y de senderos suportados por la presencia de refugios, vivaques y otras estructuras acogedoras también de tipo rural, como por ejemplo los típicos heniles austrohungáros con el techo de paja de Cima Rest en Valvestino, que promueven una fruición directamente a contacto con las numerosas particularidades de carácter geológico, geomorfológico, forestal, florístico y faunístico.